Vivir viajando

Crecer viajando: Entrevista a Shay, Shay y el mundo

Episodio #5 de Crecer Viajando, una serie de entrevistas a viajerxs en las que hablan sobre sus experiencias de crecimiento personal a través del viaje. 
Hoy os presento a Shay, de shayyelmundo.com, os dejo con sus reflexiones.

¿Sabes de esos momentos, días, semanas, o a veces meses en los que no te sientes a gusto estando donde estás?

¿Sabes de esos momentos cuando sientes que tu ciudad te agobia, cuando ves que todos tienen un propósito en la vida, un sueño que seguir y tú simplemente estás perdido? Esa sensación de que estás donde no tienes que estar, y no puedes evitar preguntarte día y noche ¿Qué hago con mi vida?

Así me sentía yo.

Un día compré un billete solo ida a Dublín. Quería y necesitaba escapar, sentir que estaba viva. Y quería viajar. Viajar igual que hacen esos blogger de viaje que tanto me gustan. Siempre de un lado a otro. El día que compré el billete ya no había marcha atrás.

En Dublín empezó una aventura, un proceso de restauración interior de dos meses por Irlanda, Reino Unido y París. En ese viaje descubrí donde está mi limite a la hora de cómo prefiero viajar; era uno de mis objetivos en esa aventura.

Hubo momentos en los que me sentí tranquila, como la serenidad que tuve recorriendo los acantilados de la Calzada de los Gigantes durante los diez días que estuve de voluntaria allí. Conecté con la naturaleza, algo que en Madrid me hacía mucha falta, y  que era otro de mis pequeños objetivos. Hice dedo por primera vez, aunque no sola, pero aun así me sentí poderosa. Coincidí con personas estupendas procedentes de todo el mundo y gracias a ellas, como siempre, gracias a las personas que me encuentro en el camino, empecé a mirar más en mi interior. No se si es quizá porque me veo reflejada en alguna de ellas, pero en cada viaje que hago es así. Miro dentro de mí y me pongo en perspectiva. Despues llega lo difícil, poner en practica lo aprendido. Otro viaje en si.

Ese viaje fue todo un experimento, no solo por ser el más largo que he hecho sola, sino porque descubrí que me gusta viajar lento. No me gusta estar mucho tiempo en un sitio y tener que estar quieta pero tampoco me gusta ir corriendo de allá para acá.

Además entendí por qué soy como soy en muchos aspectos de mi vida.

Fue un viaje en el que me estresé mucho en algunos momentos, pero también me dejé llevar y fue cuando más lo disfruté. Y de esto último no he sido consciente hasta que me puse a escribir este texto. Hubo momentos en los que extrañé a mis amigos, el poder compartir un preciso instante con ellos. Aunque el que viaja solo no tiene porque estar solo, y entonces esos momentos los compartes con los amigos del camino.

Descubrí muchas cosas en esa aventura, pero sobre todo la almaceno como la aventura en la que recordé que uno de mis sueños de niña era ser restauradora de pinturas o esculturas. Así que volví del viaje con un objetivo: estudiar restauración, además de con la cabeza llena de ideas y creatividad.

Siempre me gustó escribir y el cine. En ese viaje reconecté con la escritura y a mi vuelta abrí un blog de viajes después de muchos años de intentos fallidos.

***

A una semana del viaje a Dublín me ofrecieron el puesto de trabajo que mucha gente sueña: a diez minutos de casa, fines de semana libre, un buen sueldo y… permanencia. Mis miedos y dudas estaban más activos que nunca hasta que una de las personas mas importantes para mí  me dijo:tú ya sabes la respuesta a lo que quieres, solo tienes que tomar la decisión. Pero si necesitas que sea otra persona quien lo haga por ti, entonces te diré que te vayas de viaje y no aceptes el trabajo”

Ahora, un año después, embarcada en el viaje de vivir fuera (otra vez), impulsado en parte durante ese viaje de dos meses, sigo aprendiendo cosas. Siempre he sido una persona muy indecisa y que enseguida se deja llevar por los planes de los demás olvidándome de los míos propios y eso hace que me salga un poco o mucho del camino. Hoy esa frase resuena en mi cabeza.

Estoy deseando hacer otro viaje en solitario para volver a sentirme libre, decidida y segura.

Porque, a veces, solo me siento así cuando viajo.   Muchas gracias a Shay por haber participado en estas entrevistas sobre crecer viajando. Podéis seguirla en su blog shayyelmundo.com o en su instagram. Si queréis leer más entrevistas de Crecer viajando podéis hacerlo aquí.

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